26 de junio de 2009

Odisea hacia Manhattan (vol.2)

En el control de inmigración nos pasamos casi una hora y media. Mientras, en la CNN dan la noticia de la muerte de Michael Jackson. Vaya día...
El policia es correcto conmigo (vengo a gastar dinero en un curso de inglés, no puedo estar más adaptada a los USA) y un poco borde con Rosa (no sabe inglés y le recomienda que haga un curso, señalándole mi visado). Dichosos yankis... Ella se queda bastante preocupada cuando nos separamos en el aeropuerto, me da su número de teléfono, por si acaso no me espera nadie en el piso (hoy la he llamado para decirle que estoy bien).
Me capta un taxista no oficial a los pocos metros. Acepto la oferta de 40 dólares por el trayecto. Además, estoy muy cansada y me ayuda con las maletas. En el coche (que no es un taxi), me dice varias cosas:

1. Que soy muy guapa y si tengo novio (SI, y aunque no fuera así mi respuesta hubiera sido la misma)
2. Que es de Delhi y que lo mejor que tiene estados unidos es la facilidad para encontrar trabajo de ilegal.
3. Que él me consigue trabajo de ilegal en un restaurante.

Yo me dedico a mirar el paisaje y a irle siguiendo un poco el royo. Me siento bastante feliz porque entiendo lo que me dice y él entiende mi inglés pedestre. Finalmente llegamos... y sí, me están esperando. ´
Nuri, que es él, me entretiene un rato con temas de contrato. Resulta que mi edificio está lleno de musulmanes, de hecho, mis caseros lo son y, por tanto, no puedo introducir estupefacientes (bien), tabaco (mejor para mi salud), alcohol (hombre, algo de vino estaría bien, pero lo puedo tomar en un bar) ni cerdo (ni siquiera acercarlo por el piso, "es que contamina", me dijo).
De todas formas, ayer la noticia no me afectó casi. Me dormí ipso facto en mi sofá cama (grande y cómodo, aunque sin sábanas por el momento).

No hay comentarios:

Publicar un comentario