Bien! Recibí el pxxx formulario! Correo certificado, dentro de fechas, mi amigo/a Egret (a propósito, tan intrigada estaba con el sexo de esta persona que busqué su nombre en google y sólo me salían cigüeñas o algo así xD) finalmente se lo ha currado.
Total, llamo al consulado de lo más emocionada para pedir mi entrevista personal y me dan fecha para el 8 de Junio, lunes, a las 10:45, en la calle Serrano... de Madrid. Mi cara de gilipollas debió ser antológica, porque estaba convencida que la entrevista la podría hacer en el consulado de Barcelona.
La telefonista me dice que no, que ya lo pone en la web que los visados no se tramitan en el consulado, sólo en la embajada. Y yo: "ya... ya...". Shit happens, rama rama. Así que incluyo en mis trámites un viaje a Madrid (tomando el AVE por primera vez) junto a mi patrocinador Bob.
Después, la telefonista maléfica me dice que, además, debo pagar otra tasa obligatoria por el visado de estudiante (además de la obligatoria para cualquier visado) de 200 napos (=dólares, mi único consuelo ya es el beneficio con el cambio). La odio un poco, pero lo pago.
Así que sólo (já) me queda ya:
1.Completar los formularios DS y avisar a mis fuentes de referencia que se convertirán en tal y que no les pille desprevenidos una hipotética llamada del gobierno federal norteamericano.
2.Pagar los otros 130 napos de la tasa obligatoria uno.
3.Comprar billetes de AVE, ir a Madrid, ser entrevistada y demostrar que no quiero atiborrar el mercado negro americano de anfetaminas ibicencas ni asesinar a Obama.
4.Volver y rezar porque todo esté bien.
5.No contraer la gripe A.
21 de mayo de 2009
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